De miedo, pero no mucho.
Algún susto, algo de angustia y un poco de desesperación.
Una historia demasiado típica, pero eso pasa casi siempre que se habla de fantasmas en un película.
Lo que esta bien es como se trata algún tema nuevo… y no contaré nada para mantener el suspense.
Ha sido el último éxito del cine español y con motivos, la segunda en la historia de recaudación en taquilla después de Los Otros.
Por cierto, los derechos ya han sido comprados por Hollywood así que imagino que pronto veremos un remake made 100% in USA.
Está bien… para ser otro remake.
Incluso el cartel promocional explota el que lo sea.
Si por el motivo que sea tienes la suerte de no conocer Invasion of the Body Snatchers que es la versión original de 1978, ésta no te parecerá tan mala.
La nueva no dice mucho, está demasiado disfrazada de alegato a la libertad y además creo que no es una buena adaptación.
Esto de los remakes me está empezando a cansar.
En algún momento te mantiene atento, pero los malos son los malos y no hay duda sobre eso, todo es demasiado evidente, hasta los discursos tontos que tiene.
Una película de vampiros sueco-rusa….
Y no es muy buena. Eso por decirlo de una manera dulce.
Me resultó pesada, tonta, con una historia de lo menos original y además con unas actuaciones de lo mas lamentables.
Y mira que el principio promete, eso de la división Panzer Wiking y lo de la segunda guerra mundial, me parecía de calidad.
Pero desde el momento que aparece la primera gota de sangre…. ya se pierde todo y muy rápidamente te das cuenta de que no será una gran película.
Y es que parece un telefilm malo de tarde de domingo.
Uffff, que mal rollo.
Es una película de muy mal rollo, el título original es ‘Naboer‘. A ver que puedo contar sin revelar nada/mucho.
En pocas palabras, al fin y después de bastante tiempo sin encontrar nada que valiera la pena, he podido ver una película original en muchos aspectos.
Mas que miedo, es angustia y ahogo, es perturbadora.
Es una producción Noruega.
El director, guionista y productor es Pål Sletaune, eso no dice mucho, no conozco más trabajos de él.
Pseee.
Demasiado retorcida, demasiada suerte, demasiado de todo como para ser aceptable.
Al margen de que sea una exageración, o que no convenzan demasiadas cosas, el resultado no está mal.
No es una obra de arte, por mucho que se empeñen Jim Carrey, el protagonista o Joel Schumacher, el director.
Utilizan el dinero de la producción en muchas cosas, seguramente muchísimo en publicidad, pero mi opinión es que el resultado no está a la altura.
Hay que recordar que Joel Schumacher es el mismo director de alguna cosa pasable como Phone Booth con Colin Farrell.